Milán recibió la llamada de su padre de manera inesperada causándole pesar porque, aunque fuese su padre su postura era muy diferente en un futuro en el cual la vida era un tanto diferente a la que se vivía en el pasado.
—¿Por qué has llamado? —preguntó retóricamente con insistencia—. En verdad no me interesa si eres o no el jefe de la mafia, mi vida es intachable y no deseo mezclarme con esos negocios sucios. —afirmo Milán sin desviar su moral.
El ruso, aunque decepcionado por la negativa de s