Michelle se quedó cerca de la puerta mientras observaba a Laila acercarse a la mesa y colocar ambas manos sobre ella. Se veía muy segura. Había estado preocupado por ella cuando llegaron. Estaba embarazada y no quería estuviera bajo mucho estrés y es por eso que estaba allí, para apoyarla de ser necesario, pero era claro que Laila podía manejar la situación. Nadie sería capaz de dudar de quienes eran sus padres. Tenía la determinación de su padre y la fiereza de su madre.
—No sé dónde está —dij