Laila quería darle la noticia a su familia una vez que los problemas con Franco y Gennaro llegaran a su fin. No es como si hubiera esperado para siempre, pero no quería que nada empañara la felicidad que representaba un anuncio tan importante. Ahora que conocían el paradero de Gennaro y que pronto lo capturarían, no podía esperar para decírselo a su familia.
—¿Qué te parece en el almuerzo del fin de semana?
Michelle sonrió como si le hubiera dicho que se había ganado la lotería.
—Estoy de acuer