Al ver que Alejandro se notaba muy decidido y centrado en lo que estaba a punto de anunciar, Gabriela se emocionó. Imaginó que Alejandro ya había fijado una fecha para celebrar la boda.
—Dinos, hijo—. Le alentó su madre a hablar.
—Lo he pensado detenidamente y…
Hizo una pausa. Como si estuviera pensándolo una última vez.
—Quiero tener un gato como mascota.
Todos los presentes se quedaron confundidos. Era tan grande el suspenso que pensaron que diría algo importante, no que traería un animal a c