Abril caminó por las calles. Iba sin rumbo, su mente no terminaba de procesar que, a menos de dos meses de noviazgo, había sido víctima de una infidelidad. Llamó a Alejandro y le pidió que se reunieran en determinado lugar. Quería contarle lo que acababa de presenciar; en total, él ya le había hecho creer que el compromiso estaba roto.
—¿Qué sucede, mi pequeña?— Preguntó al llegar al parque y sentarse a su lado.
—Yo… tengo algo que decirte.
—Si es para decirme que me amas y que soy el amor de t