Alejandro estaba sorprendido, nunca antes había visto a su padre tan molesto. En su rostro se mostraba una decepción profunda hacia él y eso le hacía sentir mal, pero, ¿qué culpa tenía él de haberse enamorado de la que fue su sirvienta? Como dicen: el amor no mide consecuencias y ahora lo está poniendo a prueba.
No pudo detener a su padre. Este abrió la puerta del baño. Alejandro cerró los ojos y respiró profundamente antes de entrar a la velocidad de un rayo detrás de su padre.
—¿Cuál es el mi