Cuatro pares de ojos están sobre mí. Peter y mi padre fruncen el ceño, Cillian se ve avergonzado y la mujer me observa con su estúpida mirada inexpresiva.
—Señora, cuando me invitó a cenar creí que podía venir con mi esposa. Le pido disculpas si no quería verla. Simplemente tenía que decirme que viniera solo y tampoco sé por qué dices que te falta al respeto. ¿Qué hiciste, Roxanne?
No es eso lo que me molesta…
Ella no dice nada, pero no deja de mirarme como si fuera una jodida pared sin decorac