El recibimiento en el rancho fue el esperado, tanto para Malakai, como para Magnus, quien a pesar de que ya no era el Alpha de la manada, aún le seguían teniendo respeto, no era el simple hecho de que él aún era el dueño de la propiedad, era el respeto a aquel hombre que los había acogido en un momento de necesidad y había cuidado de ellos, incluso cuando estuvo roto, solo, sin ganas de vivir él continuo, no solamente esperando Natalie. Por supuesto que apenas llegaron los cambios comenzaron, a