Malakai sintió que el alma se le iba a los pies, un escalofrió subió por su nuca, estaba en un gran problema, en uno bien grande y retuvo una maldición, porque sabía por boca de Nero y Terry que a su bella Luna no le gustaban los pleitos, bajo ningún punto de vista, y definitivamente la voz que acababa de escuchar era de su luna Natalie.
— Cariño, ¿Qué haces aquí? Debes descansar amor. — ante aquella respuesta del vaquero, ahora fueron los humanos que se petrificaron en su lugar.
— Créeme Malak