Natalie:
Por un breve momento sentí como todo perdía sentido, la barba de Malakai había sido rasurada, quizás por ello, sentí sus labios suaves, cual pétalos de rosas, y la forma en la que se rozaban con los míos, como si fuesen lo más sagrado que alguna vez tocaron, solo una fracción de segundo, solo fue eso, o tal vez era la adrenalina que me recorrió en ese momento, dándome la sensación de que el mundo se detenía en un suspiro y de pronto todo se aceleró, nuestros labios se encontraron plena