Malakai:
Me alejé de la casa principal con pasos pesados, pero apresurados, sintiendo cómo mi pecho se oprimía con cada aliento, el día había pasado rápido y la noche estaba cayendo, pero apenas lo notaba; mi mente estaba atrapada en una tormenta de pensamientos que no podía calmar.
Las palabras de Natalie y Magnus resonaban en mi cabeza, una y otra vez, como un eco infinito y algo en mi interior me hacía saber que ella era mi compañera destinada, todo apuntaba a eso, desde la forma en la que m