Las palabras de Malakai se repetían en su cabeza, mientras Natalie apretaba el acelerador, ¿alguna vez escucho rumores tan crueles de ella? Por supuesto, no solo eso, durante años soporto las burlas que se elevaban tras cada paso que daba al ingresar al club, era el hazme reír de las amantes de Nelson, pero poco le importaba, siempre que pudiera montar su caballo, era lo único que extrañaba de su matrimonio, su yegua bombón, pero ahora era distinto, ahora cada palabra, cada gesto del rostro de e
Cristina López
queridas lectoras, a no preocuparse, ahora subo mas capítulos.