Con la aprobación de Antonio, que no estaba muy convencido, pero confiaba en él, Mad inició su vida de «doble agente».
El trabajo que Markel tenía pensado para él no era ni de asomo lo que sospechaba. No sería su matón, como lo era para Antonio, si la imagen que Markel tenía de él era la de un hombre bueno, casi un ángel. El trabajo de Mad sería cuidar a Eddie.
«Quiero que lo ayudes en su rehabilitación».
Por primera vez en su vida, Mad sintió que su trabajo iba acorde a sus propias aspiracion