El beso de Kamus fue una pequeña probada de todo lo que Unavi había perdido, de la intensa agitación que la recorría de pies a cabeza cuando estaba entre sus brazos y de la felicidad que se mantenía al final del camino, como una promesa.
Pero ahora ninguno de ellos estaba en el camino.
Alfonso se apartó y se llevó con él su aliento, la fuerza que la animaba a continuar con un futuro tan oscuro. Le sujetó el rostro con ambas manos en un agarre firme.
—Unavi...
—¿Sí, Al?
—Creo... que me voy a mo