Una familia que llevaba tanto tiempo distanciada tenía mucho de lo que ponerse al día: trabajo, amistades, eventos sociales, anécdotas, chismes. Ellos no paraban de hablar.
Y nada oía Úrsula. Perdida en sus cavilaciones, no le quitaba la vista de encima a Bill, su misterioso jefe que, de un momento a otro, se había vuelto mucho más misterioso. No podía creer que él estuviera allí, frente a ella, que conociera a Alfonso, el objetivo de todas sus intrigas... que fuera su cuñado.
¿La hermana sabrí