Decirle a una de las personas más importantes en su vida que amaba a Kassio había sido difícil la primera vez, hacerlo una segunda vez iba a ser imposible.
—¿Lo amas o no? —insistió Vincenzo.
—Yo… No es tan simple.
—¿Así que es cierto?
Vincenzo la soltó y se paseó por la habitación.
—¿Qué cosa?
Él se detuvo y pasó una mano por su cabello, desordenándolo.
—Ahora todo tiene sentido. —Vincenzo la miró—. Tu relación tan repentina y tu rápido compromiso. Por eso te embriagaste ese día en mi departa