—Debería ir a informarle al resto cómo estás, pero no quiero separarme de ti. —Vincenzo llevaba un tiempo con Serena, aunque le resultaba difícil precisar cuánto exactamente. Su esposa le había hecho algunas preguntas sobre lo sucedido después del accidente, y él la había puesto al tanto.
—No te preocupes, no me moveré de aquí. —Serena sonrió.
Vincenzo estaba por levantarse cuando la puerta se abrió y su primo entró en la habitación.
—Acabo de hablar con tu familia —dijo él, mirándolo—. Los m