—De todos los hombres posibles, ¿debías robarle la novia a Volkov? —preguntó Giovanni con un brillo de diversión en los ojos.
—Yo no le robé nada —respondió Vincenzo, molesto. Serena nunca había sido de Volkov y nunca lo sería.
—Cuestión de perspectiva —intervino Antonella, la gemela de Sienna.
—Niños —reprochó su madre y ambos se quedaron en silencio.
—Kassio es un muchacho justo —intervino su padre—, pero algo rígido y orgulloso. Se tomará esto como una ofensa.
Solo su padre podía llamar