Angelina despertaba ante el canto del gallo que sonoro y melodioso llamaba a los buenos días. Licha ya tenía agua para café en la tetera listo, su buena nana Licha, tenía recuerdos de ella que estuvieron llegando uno por uno, eso le hizo feliz al pensar que no todo era malo, quizás aquel accidente fue necesario para encontrarse perdida, y ahora retornar. Sentía un impulso de regresar a casa, un llamado fuerte, algo le inquietaba a buscar en casa algo, podía ser una conexión entre pasado y prese