Jake cerraba la puerta, mientras hacia un gesto con sus ojos en complicidad con su hija.
-No tienes que jugar al esposo amable, no somo nada-.
-Entonces me parece perfecto que ocupemos nuestros lugares-.
-Eres un insulto completo, cada vez que te veo lo que siento es deseos de irme lejos de aquí, de todos, eso sí con mi hija-.
-Veremos Claudia-. En aquel instante ella le lanzaba una mirada cargada de odio, una pequeña risilla se reflejaba en sus labios.
Jake caminaba a prisa, subiendo las esca