*Te estoy vigilando...analizando hasta matarte...adivina quien soy...*
Ese es el mensaje que recibo en la siguiente mañana después de mi viaje a Rusia.
No sé quién, ni por qué motivo podría llevarme un mensaje así cuando está claro que Alessio nunca se ha escondido para amenazarme y desde la muerte de Hillary y que se corriera la voz entre su círculo, de que soy la esposa de Moskav, tal como había planeado y esperado me ha dejado en paz.
Si hubiese decidido volver a perseguirme no tengo dudas