En medio de la madrugada me despierto y le siento besando mi vientre con tanta ternura que llego a temer que sea otro quien me acaricia.
Ian es puro fuego, pasión, deseo...una posesión increíble y demasiado poderío pero sentirlo tierno y dulce hablando en susurro con nuestros hijos, es una curiosa y adorable cualidad que no sabía que podía tener.
—Tu eres mi necesidad fisiologica, Nikky —farfulla cuando nota que he despertado.
Yo sigo impresionada por su cambio de actitud y la delicadeza con qu