—Me encanta la línea de tu cintura —susurra sobre ese espacio de piel y me besa, suave...disfrutando y haciéndome estremecer.
No voy a mentir diciendo que no me siento a gusto bajo su dominante forma de hacerme suya, el problema está en lo que pasará cuando salgamos de esta cama.
—Eres un amante increíble. Muy potente —me doy la vuelta en la piscina y me levanta hasta acomodarme en su cintura y entra en mí. Fácil, resbalando en mi interior —. Uno que no parece tener suficiente del sexo.
—Y no l