**Capítulo 7** 50 mil por un marido.
Cuando Cloe llegó a casa, se detuvo en la entrada, sorprendida al encontrar un hermoso arreglo floral en la mesa del recibidor, adornado con rosas de un intenso color rojo y lirios blancos que parecían brillar bajo la luz suave del atardecer.
—Señora, este arreglo es para usted —le dijo un repartidor.
Curiosa, Cloe tomó la tarjeta del remitente.
—¿Qué se cree? —murmuró para sí misma mientras leía la tarjeta con rechazo y rabia.
Aunque el gesto de Robin reflejaba cuánto conocía sus gustos, cada