2- Tratada como trofeo.
Habían pasado días desde que el poder de Elyria fue sellado, días en los que la sensación de no pertenecer a ningún lado crecía como una espina en su pecho.
No era parte de la manada, ni del mundo de los humanos. Pero, ¿por qué no intentarlo? ¿Por qué no alejarse y vivir como una chica común? Si ya no podía ser la semidiosa que todos codiciaban, tal vez podía ser simplemente Elyria.
Con una naciente determinación, caminó hacia la sala de reuniones, donde suponía que Ethan estaba reunido con lo