Capítulo 40

Maldigo el día en que llegué a pensar que un hombre sería bueno para mí.

Supongo que me aferre a expectativas muy rápido, me dejé llevar por ideas de felicidad y de algo funcional, ahora por culpa de mi impulsividad caigo de picada a golpearme contra estás malditas desilusiones.

Malditos hombres.

Perros.

Hijos de… nada, mejor nada.

Tomé algo de aire, deseando mentalizarme a toda posible palabra que le diría a Han Emris apenas llegará, los insultos son innecesarios, bastará con dejar en claro q
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