Maldigo el día en que llegué a pensar que un hombre sería bueno para mí.
Supongo que me aferre a expectativas muy rápido, me dejé llevar por ideas de felicidad y de algo funcional, ahora por culpa de mi impulsividad caigo de picada a golpearme contra estás malditas desilusiones.
Malditos hombres.
Perros.
Hijos de… nada, mejor nada.
Tomé algo de aire, deseando mentalizarme a toda posible palabra que le diría a Han Emris apenas llegará, los insultos son innecesarios, bastará con dejar en claro q