Nos hemos vistos ya la segunda película, los snacks están a punto de terminar y no veo señales de acercamientos más notorios.
Si, ahora estamos abrazados de la típica cucharita, gran parte de su cuerpo está apegado al mío y cada beso que deja en mi mejilla de vez en cuando eriza mi piel de pies a cabeza.
Su respiración contra mi nuca es otra de las tantas sensaciones que experimentó con su cuerpo cerca del mío, a pesar de que busco tener algo de autocontrol, siento que en cualquier momento voy