La mañana llegó con un cielo grisáceo y llovizna leve.
El aire olía a tierra mojada además de desayuno y café en las cafeterías. Hyeon, exhausto, dejó a Ren en su edificio universitario antes de irse caminando bajo la lluvia hasta su pequeño apartamento que estaba muy cerca. Su cuerpo dolía de cansancio y su mente ardía con imágenes del sueño de la noche anterior: Ren muriendo en sus brazos, Thiago sonriendo con esa locura que tanto odiaba. Y el ciclo se repite.
Mientras tanto, en el aula de Le