LUCIEN
Mientras me dirigía hacia el palacio, no pude evitar sentir una sensación de aprensión. El plan que Zora y yo habíamos ideado era arriesgado, pero sabía que valía la pena si podía ganarme el corazón de Elora. Siempre había albergado sentimientos por ella, y esta noche podría ser mi oportunidad de hacer que finalmente me viera con otros ojos… en su cama, por supuesto.
Cuando llegué a las puertas del palacio, los guardias me miraron con desconfianza. Era evidente que no confiaban en mí, y