POV del Autor
Los guardias asintieron con la cabeza y ataron a Dexter a un árbol. Prepararon sus látigos y se turnaron para azotarlo. Dexter gimió de dolor cuando los látigos cayeron sobre su espalda, desgarrándole la piel.
Mientras se turnaban para azotarlo, Elora permanecía de pie con los brazos cruzados, mientras la gente observaba con expresiones de asombro en sus rostros. Ella caminó hasta donde él estaba atado y le sonrió.
—¿Cómo te sientes? —preguntó con evidente sarcasmo, y él la fulmin