Valentina Saavedra de Miller
Nos adentramos a la habitación Lisandro me había seguido en completo silencio.
Me senté en la cama pero él se quedó frente a mí esperando que yo dijera algo.
— debo viajar a Londres— Le hice saber
— ¿Por qué? Valentina estás de reposo no podrías enviar a ese mano derecha tuyo que se encargue de la situación se supone que para eso está él— Me encantaría que él fuese a resolver eso sin embargo era él quien estaba dando problemas así que tenía que ir yo a resolver e