Mathew no dijo nada, ni siquiera movió algún músculo de su rostro, simplemente bajó la mirada, dio media vuelta y salió de la habitación. Lara siguió su espalda hasta desaparecer detrás de las puertas que se cerraron y no pudo evitar que las lágrimas se derramaran otra vez por su rostro, silenciosamente ¿En qué momento su relación se había tornado así?
Las secó con el dorso de su túnica toscamente, no seguiría llorando, él era un lobo adulto, no debía hacer el ridículo de aquella forma y menos