El ruido de la porcelana rompiéndose en el suelo estremeció el silencio de la habitación. El lobo elegante vestido en sus ropas negras miró los pedazos destrozados en el suelo. Algunos de ellos con leves gotas de sangre. Sangre que también estaba en la mano de su pareja. Frunció ligeramente el ceño, pero no dijo nada.
Byron tragó en seco y se levantó. Había recibido una orden y tenía que hacer caso.
-Espera- la voz de Mathew lo detuvo- Ayúdala a volver a la cama-
El lobo asintió y estiró sus ma