Dyna regresó más tarde con el alimento y la ayudó a dárselo cucharada tras cucharada que Lara engulló sin mucho entusiasmo. Aun no estaba del todo fuerte por lo que la loba le pasó un paño por el cuerpo y le cambió la ropa para que volviera a recostarse.
-¿Cuándo va a venir Mathew?- preguntó Lara corriéndose el cabello hacia atrás. Su voz estaba llena de nerviosismo y ansiedad.
Dyna tragó en seco y sonrió.
-Él vendrá más tarde, por ahora necesita descansar y recuperar energía- sacó unas píldora