—¿Quién te dio permiso de llamarme así? Los juguetes no tienen derecho si quiera a mirarme
—"¡Lo siento señor Ballesteros no volveré a hacerlo, lo siento, lo siento!"
—Eres un juguete ¿Lo sabes? No tienes derecho a confundirte, tu “escenita” estúpida me causo un gran problema, ruega al cielo que no tenga mayor importancia o pagaras las consecuencias, como me fastidia la gente que no sabe su lugar y debo recordárselo una y otra vez
La mujer lo miro con resentimiento, pero no podia hacer nada,