El ambiente en el ala privada del hospital cambió de inmediato. Jadhiel no podía esperar a que Eva saliera de cirugía; la duda era un cáncer que lo carcomía por dentro. Si Michael era realmente una "caja fuerte viviente", cada segundo que pasaba era un riesgo.
Haciendo uso de su autoridad y el miedo que infundía su apellido, Jadhiel ordenó el traslado inmediato de Michael a una sala de escaneo de alta tecnología en el sótano del hospital, bajo el pretexto de un "chequeo por shock postraumático"