Izel
–¿Tu quien eres?– miró con fastidio al rubio delante de mí, una enorme cicatriz se extiende desde su ojo hasta su quijada. Sus ojos rojos brillan. Sus alas son enormes.
Tiene una sonrisa maliciosa mientras mira de los chicos que me perseguían a mi.
–Estefan tenía razón, hueles delicioso– el impacto se siente cuando aterriza e intenta acercarse a mi.
–No des un paso más– Julián se pone frente a mí, a su lado el lobo de Tristán intentan protegere.
–No te metas en esto hechicero, no estás a m