Tal como lo prometió esa noche no se fue, estuvo conmigo en el tiempo que podía. Disfrutaba su presencia sin embargo no podía sentirme bien con todo lo que estaba pasando.
Me sentía desanimada y sin ganas de nada, ni cuando Elliot subió mi ventana y me trajo una ponquesito cuando Laila venía a traerme la comida personalmente, Amon venía todos los días con una sonrisa que terminaba en llanto, por más que tratara de animarme él es tan sensible como yo, incluso peor.
Pero mi corazón se rompió en e