Narrado por Aldara
El aire en la cabaña se volvió sofocante. Una presión invisible me aplastó el pecho, robándome el aliento.
El vampiro dio un paso más dentro, su mirada fija en mí como si fuera un trofeo largamente buscado.
—Eres igual a ella —murmuró, con una sonrisa que me heló la sangre.
Mi piel se erizó.
—¿A quién?
Su sonrisa se ensanchó.
—A la mujer que amé… y que me traicionó.
Un temblor recorrió mi cuerpo. Algo dentro de mí, un recuerdo enterrado, gritaba por salir. Pero Ragnar reaccio