Los hijos de perra no paran de reír. Ni siquiera tengo palabras, no se me ocurre que hacer y me he quedado pasmada. Jossy ríe mucho más fuerte que Rigo y realmente parece casi histérica, me pregunto si ella no venía drogada desde antes.
Soy una idiota, no debí haberles dicho un carajo, son un par de drogadictos irresponsables que harían lo que fuera con tal de conseguir una dosis de calidad o de pésima calidad. Rigo saca un poco más de cocaína, sin embargo, me pongo firme y golpeo la mesa.
—Bas