Mundo ficciónIniciar sesión—¿Cuántas salas tenéis aquí para encerrar gente?— pregunté mientras observaba a mi madre sentada en el suelo apoyada en la pared que daba con la habitación de María.
—Cinco.— contestó Max inocentemente.
—No podremos mantener esto mucho tiempo, es imposible manteneros a salvo a todas.— de pronto me di cuenta de que los tres me estaban mirando fijamente.
—¿Y qué queréis que haga yo?— Max fijó la vista en sus zapatillas blancas, Duke se giró cab







