Mundo ficciónIniciar sesión—Reika, abre la puerta, por favor.— oí la voz cálida de Ayax al otro lado y no tuve otra opción que hacer lo que pedía.
—Hemos notado que había otra lobismuller y el rastro nos ha llevado hasta tu madre.—Max estaba sudando como un cerdo y Duke no podía quitar los ojos de mi madre, todos estaban terriblemente tensos.
—¿No me vas a presentar a tus amigos?— cuando mi madre soltó aquello sentí unas ganas de asesinar como jamás las había experimentado.
Besé







