Mundo ficciónIniciar sesión—Eso son superpoderes.— no pensaba dirigirle la palabra a mi madre, asique le tuve que preguntar a María, que parecía toda una experta.
—Esas pequeñas mejoras no merecen la pena.— alcé la ceja, era la segunda persona que me lo decía.—Te conviertes en un animal como ellos, te hacen una de ellos.
—¿Cómo...?—estaba a punto de hablar pero la puerta se abrió y Ayax hizo un gesto con la cabeza para que Max y Duke vinieran a por mí.
—¡Soltadla







