Franco intentaba entender algo, aunque sea un nombre o un lugar, pero era difícil saber lo que esos tipos hablaban, en cuanto lo metieron al auto lo habían atado de sus manos y le había puesto una bolsa negra en la cabeza y no podía ver nada.
Solo esperaba que Amanda ya hubiera subido a su avión, le dolió tanto tener que dejarla y no poder cumplir su promesa de estar a su lado, la amaba incluso más que a su propia vida. Si ella no hubiera estado ahí, talvez se hubiera arriesgado un poco más, pe