—¡DEVUÉLVANME LO QUE ME PERTENECE O JURO QUE TU NOVIA LO VA A PAGAR!
—Hola, padre. Es bueno saber de ti, pero no sé a qué te refieres con devolverte lo que te pertenece—respondo mirando al doctor y recibiendo las órdenes médicas—. Gracias, Nos vemos doctor.
—Deja de decir estupideces, sabes perfectamente a lo que me refiero.
—De verdad que no papá. Creo que tendrás que ver a mi suegro o a algún especialista.
Intento guardar la compostura, mientras camino por los pasillos del hospital, no quiero