Si pensaba que esta reunión con mi madre iba a ser de lo más tranquila, estaba equivocado. Habría peores cosas el día de hoy, pero partamos por cómo comenzó mi día...
Me desperté con los gritos de Hanny y no precisamente por haber hecho lo que ustedes piensan, más bien fue por una idea que se le ocurrió. Al final teníamos a alguien que nos podría sacar de las dudas y a mí, con una tremenda erección por culpa de mi amada niña mimada.
Y, como si fuera poco, ¡No quiso ayudarme con mi problema! por