Persiguiendo a mi guardaespaldas.
Prólogo:
Connor Henderson. El mellizo perdido, olvidado o mejor dicho escondido de la familia Henderson por fin comenzaba a ver la vida de otra forma y no como un maldito experimento de su padre.
Debido a su situación de salud y a que Thomas Scott logró comprobar que había sido una marioneta de su padre logró salvarse de la cárcel, pero eso no era lo que más le aproblemaba. Más bien era solo uno de los tantos problemas que tendría que arrastrar por el resto de