Un día de los inocentes no tan inocentes p1.
La luz de la mañana se colaba por la pequeña ventana de la habitación, no había rayos de sol, solo claridad y el frío de diciembre se siente en mis brazos descubiertos que cubren al pequeño cuerpo que está sobre mi.
Mentiroso, estás calientito y apretadito a nuestra Hanny…
¿Por qué no te duermes?
Porque si tú te despiertas, yo me despierto, dah…
Pero sigue así, acurrucadito se siente tan bien…
—Claro que se siente bien, muy bien.
—¿Con quién hablas?
Conmigo…
—¿Esa es la manera de saludar en la