—¡Ah! ¡cuánto odio a ese idiota de Reed!
—Ya sabía yo que te estás venga de mi cuñadito, eres cruel Jackeline Henderson.
—¿Qué? No, no, no, de verdad que no es eso, Hanny…Yo…
—Tranquila, tu secreto está a Salvo conmigo. Ahora, vamos que tenemos que hablar.
—No que querías que te llevara dónde mi is suegros.
—Naaaa esa era una forma de salir del entuerto ese y que esos dos pudieran hacer lo que por lo que veo ya lograron.
—¿A qué te refieres?
—Solo sube al auto y te cuento en el camino.
Por fin,