Y henos aquí, por fin en la reunión pactada para definir nuestro destino…
Después de escuchar más de una voz en mi cabecita, y al parecer mi novio también hacerlo, entramos de la mano a la casa de sus padres.
Como ya había dicho, los míos, Daniel y Joshua ya estaban allí y debo decir que el viejo de Henderson ni se inmutó con la presencia de mi sobrinito o actuaba muy bien. Eso nos daba cierta tranquilidad.
A ti, a mí no…
Miro a Ben y juro que lo escuché hablarme, pero nada. Estaba absolutamen